Tegucigalpa.-— En una nación marcada por la precariedad en salud, educación y servicios públicos, el gasto de un alto funcionario hondureño en alimentación durante viajes oficiales ha desatado indignación.
Ricardo Salgado, ministro de la Secretaría de Planificación Estratégica (SPE), recibió 502,940.26 lempiras en cinco desembolsos destinados exclusivamente a viáticos para alimentación, según reveló el monto no incluye pasajes aéreos, alojamiento ni otros gastos logísticos.
Valladares recordó que mientras se desembolsan cifras considerables para funcionarios, hay personal médico y docente que sigue esperando sus pagos, “no tenemos recursos para pagar al día a las enfermeras, auxiliares, a los médicos de hospitales, ni a los maestros en zonas remotas, pero sí los hay para despilfarrar en rubros que en realidad son ingresos personales disfrazados”, denunció el analista.
En Honduras, los viáticos originalmente destinados a cubrir gastos estrictamente necesarios durante misiones oficiales se han convertido, según Valladares, en un sobresueldo no fiscalizado, “los viáticos han llegado al punto en que se otorgan incluso a personas que nunca viajan, para cubrir viajes ficticios y congresos que nunca han existido”, señaló el político.
A la falta de transparencia se suma la ausencia de informes oficiales que respalden los objetivos o resultados de estos viajes, “jamás presentan un informe de lo que fueron a hacer ahí es donde entra la inoperancia de nuestras instituciones de control”, criticó Valladares, cuestionando el rol pasivo del Tribunal Superior de Cuentas: “nunca se meten en esos rubros”.
Además de los viáticos, hay otro rubro que pasa desapercibido pero representa un gasto millonario: los gastos de representación, que también se asignan mensualmente, viaje o no viaje el funcionario, y que tampoco pagan impuestos sobre la renta.
























